¿Cuáles son la razones para escalar a la nube tu modelo de negocio y qué se le debe pedir a los proveedores de software como servicio en torno al cloud computing?

Durante aquellos tiempos en que el uso de Internet comenzaba a generalizarse, la recomendación obligatoria para las compañías que deseaban optimizar su modelo de negocio y llegar a cada vez más personas era que debían montarse una página web con todos sus elementos bien acondicionados según lo que dictaba el SEO. Hoy, como entonces, podemos decir que quien no está en Internet no existe, pero eso ya no basta: ahora, además de la adaptación web al acceso desde smartphones, es necesario que las empresas lleguen más allá y estén en la nube. Veamos por qué.

Las razones para escalar a la nube

El cloud computing, o computación en la nube, se basa en la idea de usar servicios informáticos sin necesidad de que todos los programas y archivos utilizados se almacenen en nuestros PCs; para trasladarlos a una serie de servidores a los que se accede a través de Internet. Las ventajas de escoger el software como servicio, para la dinámica empresarial y sus beneficios para el desarrollo de la compañía son evidentes, y tanto de carácter económico como a nivel de productividad.

Por un lado, el pago por uso nos libra de grandes inversiones tanto en software como en hardware, porque el precio de los programas y aplicaciones se abarata con la posibilidad de que lo compartan multitud de usuarios, y no resulta preciso comprar ordenadores potentes ni invertir en mantenimiento técnico, lo que aumenta el margen de beneficios.

Por otra parte, el software se encuentra localizado en un solo lugar, al que uno puede acceder desde cualquier sitio disponiendo de conexión a Internet, el proveedor se encarga de actualizarlo por nosotros, su escalabilidad está garantizada así, pues ello incluye cubrir nuevas necesidades del servicio y de la clientela y, además, convierte el proceso de internacionalización en algo mucho más rápido y sencillo. Todo esto, en resumen, optimiza los recursos y agudiza la flexibilidad en los procedimientos de la compañía.

De esta forma, aquellos negocios o actividades profesionales que se asienten en Internet, ya sea por la difusión de contenido, o las ventas, deben pedir a los proveedores de soluciones de negocio en la nube, por ejemplo, que puedan acceder al sistema con un clic, sin complicaciones ni descargas, que sea configurable y asegure su completa disponibilidad, backups habituales para no perder información, un precio fijo mensual y, por supuesto, la escalabilidad automática.

Fuente: Hipertextual