Hoy en día los Data Centers viven una transformación importante, en donde los servidores son cada vez más potentes y pequeños siguiendo la pauta que marca la ley de Moore, en donde el crecimiento del procesamiento es a su vez condicional de nuevas necesidades energéticas, principalmente de enfriamiento y ventilación dadas las altas temperaturas generadas por los ordenadores.

Actualmente, toda empresa de tamaño considerable debe contar con un servidor, servicio de nube o plan que le permita una transformación digital, hablamos entonces de que la digitalización pasó de ser una opción a una necesidad imperativa para toda compañía que quiera mantenerse a flote, pero ¿cómo escoger el mejor modelo para mantenerse a la vanguardia tecnológica?

El modelo ideal para todas las empresas no existe, por mucho que se hable de la nube y su gran gama de beneficios esta no es, ni será, el modelo único en el mercado. Cada compañía tiene necesidades informáticas únicas e irrepetibles, y el modelo de negocio con el cual albergan su información debe ser una combinación que explote las características de los distintos tipos de almacenamiento de información.

Nube

La nube es un modelo disruptivo que revolucionó a la industria para siempre, sin embargo no es perfecto. Hoy día, el mayor problema de este modelo es su comunicación con otras plataformas, aunque no imposible, las infraestructuras híbridas se complican cuando se trata de conectar las mismas a la nube; también en la seguridad y regulación esta tecnología tiene un freno, por cuestiones legales no siempre toda la información se puede colocar en nube dada la arquitectura de la misma.

Ahora, si hablamos de ventajas es un hecho que la nube cuenta con más virtudes que inconvenientes; la movilidad que esta ofrece, la fácil y rápida escalabilidad del servicio, su adaptabilidad, el sistema de lenguaje agnóstico además de su pago bajo demanda, lo que la convierte en un modelo de negocio único que vino a democratizar el procesamiento de datos.

Data Center tradicional

Hay algo que no podemos perder de vista, la nube es también un Data Center tradicional al cual accedemos mediante una plataforma que cuenta, por lo general, con comunicaciones unificadas, sin embargo, tener una locación específica para tu información siempre va a representar ventajas logísticas. Además de tener una mejor visibilidad y control sobre la información, las arquitecturas tradicionales cuentan también con mayores protocolos de seguridad.

Claro que una infraestructura física cuenta con desventajas, principalmente hablando de costos; tener racks y servidores dentro de la empresa implica costos de mantenimiento, refrigeración, energía y espacio, además de la gran gama de recursos logísticos y de personal destinados. Aún así, todos los expertos apuntan a que un servidor aislado de cualquier red con una locación segura es la mejor forma de almacenar toda la data crítica.

 

Vivimos en una época donde la democratización de la tecnología es innegable, hoy como nunca los negocios tienen opciones para competir contra cualquier contrincante.

Fuente: E-Mag